domingo, 25 de diciembre de 2011

Manos de poesía.


Manos de poesía, sus manos escribían.

Manos que fotografiaban.
Esas manos luchadoras, curtidas manos.
Manos de doctor. Dedos de comandante.
Sus manos en la guerra, entre fusiles andaban.
Aquellas manos estrujando cuerpos en los abrazos.
Recuerdo fotos. Veo manos sobre pipas y habanos, manos sobre cantimplora, sus manos curando soldados.
Manos viajantes. Sus manos golpeantes, golpeadoras de injusticia.

Sus manos eran lindas, y se las cortaron.

                                                                 GB

sábado, 24 de diciembre de 2011

Aunque suene chocante
Quiero contarte
Que te veo en mi sangre.
Hoy hay magia en mi hemorragia.
Sangra el sentimiento.
Se estruje mi vientre, por no tenerte.
Me desangro, me vacío sin vos.
Sos sangre interna, roja, caliente.
Te desglosas de mi cuerpo, cómo flujo de mis sueños.

María.

viernes, 11 de noviembre de 2011

Laberinto público

Y ahí voy, subiendo escaleras, esquivando lagañas y oliendo bostezos.
Atravesando un laberinto.
Desde los costados me miran los primeros y los últimos de la vida, tratando de no ser sofocados entre bolsos y carteras.

Cada persona que miro tiene su cara transformada en un culo, pareciera que fuese contagiosa. Sí, definitivamente hay una epidemia de caras de orto.
También veo una red de extremidades entrelazadas en el techo, y bastantes aureolas húmedas, inescondibles.

Yo, sigo la aventura de ir agarrándome del cielo, sintiendo el calor de una masa que parece caerse y no lo hace, porque ni siquiera tiene lugar para caer.  
                                                                                          GB

jueves, 3 de noviembre de 2011

PALABRAS COMO GRANOS.

Las palabras y los granos salen de un mismo cuerpo.

Son expresiones.

Quizás cuando hay tanto que decir, no alcanza con escribir.

Y las palabras no dichas,  los vocablos guardados a algunos nos salen como granos.

Tratamiento en conjunto de dermatólogos y psicólogos, para estos cuerpos contemporáneos que dicen mucho pero guardan todo.

María.

Lo que dijo Eduardo.

Salió de su consultorio de calle florida y emprendió su vuelta al departamento, pensaba en que le daba fiaca cocinar para él solo, así que quizás pedía unas empanadas.

Se alarmó cuando dio cuenta que, aunque sus pies estaban en contacto con el pavimento de BsAs en un día de 39 grados, él tenía frío.
Su espalda estaba fría, sus brazos algo laxos.

Siguió caminando.

Sintió ahora un crujir en su interior, parecido al sonido de las tripas de un vientre cantor, era raro.. no venía de la panza.

Después de pensar un poco en aquella sensación de frío en el calor, en ese apetito no estomacal, el doctor llegó a la siguiente conclusión:- Tengo hambre, ese hambre del que habla Eduardo, el hambre de abrazos.
                                                                                           GB

domingo, 30 de octubre de 2011

Las manos.

Hay manos  que pegan mucho, porque hay bocas que dicen poco.

Hay manos que se cierran, porque no conocieron una mano abierta.
Que nunca se te vaya la mano sola sin saber a dónde, seguramente está dejando a una mano en el vacio.
Que se vaya la mano siempre con una mano compañera, a manosearse la vida entera.
Hay manosa, que nada tiene que ver con las manos; es un azúcar simple, dulce, como el recuerdo del momento que trenzamos nuestros dedos haciendo de nosotros una mano rellena.

María.

Intrometido



Entraba por mis oídos,


Se metía por mis orificios nasales,


Trepaba por mis ojos,


Golpeaba mis dientes y resbalaba por mi lengua...


Cualquier puerta a mi cabeza era el camino que seguía tu nombre para instalarse en ella. 


GB