domingo, 30 de octubre de 2011

Las manos.

Hay manos  que pegan mucho, porque hay bocas que dicen poco.

Hay manos que se cierran, porque no conocieron una mano abierta.
Que nunca se te vaya la mano sola sin saber a dónde, seguramente está dejando a una mano en el vacio.
Que se vaya la mano siempre con una mano compañera, a manosearse la vida entera.
Hay manosa, que nada tiene que ver con las manos; es un azúcar simple, dulce, como el recuerdo del momento que trenzamos nuestros dedos haciendo de nosotros una mano rellena.

María.

Intrometido



Entraba por mis oídos,


Se metía por mis orificios nasales,


Trepaba por mis ojos,


Golpeaba mis dientes y resbalaba por mi lengua...


Cualquier puerta a mi cabeza era el camino que seguía tu nombre para instalarse en ella. 


GB